Emilia Clarke evita navegar en las redes sociales pese a tener millones de seguidores

La actriz de Game of Thrones prefiere publicar contenido y salir de la aplicación para evitar el impacto que le genera consumir publicaciones en la plataforma.
La fama y los millones de seguidores no impiden que las redes sociales tengan un efecto negativo en el estado de ánimo. Así lo expresó la actriz británica Emilia Clarke, quien reveló que evita navegar por Instagram porque la experiencia puede hacerla sentir mal en cuestión de segundos.
La intérprete, reconocida mundialmente por dar vida a Daenerys Targaryen en la serie Game of Thrones, cuenta con más de 27 millones de seguidores en la plataforma. Sin embargo, su relación con la aplicación es distinta a la de muchos usuarios: aunque comparte fotografías y contenido personal, procura no quedarse revisando las publicaciones.
Publicar y desconectarse: la estrategia de la actriz
Como alternativa, Clarke ha adoptado una práctica conocida como post and ghost, una expresión que describe la acción de publicar contenido y abandonar la aplicación sin quedar pendiente de las reacciones.
De esta manera, la actriz mantiene activo su perfil, pero evita involucrarse constantemente en los comentarios, las recomendaciones y el contenido que aparece en su pantalla.
La intérprete también señaló que no acostumbra revisar fotografías de sí misma tomadas durante eventos públicos, como las ceremonias de los premios Emmy.
Clarke cuestionó la idea de que un algoritmo pueda ofrecer el afecto, la compañía o el respaldo que proporcionan las relaciones humanas. Su postura pone sobre la mesa una conversación cada vez más presente: cómo encontrar un equilibrio entre participar en las redes sociales y proteger el bienestar personal.
Establecer límites de tiempo
Dejar de seguir cuentas que generan malestar y evitar compararse constantemente con las imágenes que aparecen en pantalla son algunas medidas que los usuarios pueden considerar.
La experiencia de Clarke demuestra que es posible utilizar una red social para compartir momentos o proyectos sin tener que permanecer conectado durante largos periodos. En ocasiones, desconectarse también puede ser una forma de priorizar el bienestar personal.

