Los misterios de Bohemian Rhapsody, la canción más escuchada del siglo XXI

Inasible, exuberante, operística, un menjunje de estilos, categórica, desmedida, misteriosa, única. Es una canción cargada de osadía, capaz de coquetear con lo genial y abismar al ridículo.
Dura casi seis minutos entre la incertidumbre inicial de la letra que pregunta si esto es la vida real o solo una fantasía y el gong del acto final. Tiene seis partes. Una introducción que inicia a capela, una sección baladística que continúa el piano de la parte anterior, un solo de guitarra, una parte de ópera, un fragmento bien rockero y la coda final.
Rock, balada, heavy, ópera, pop, rock progresivo, armonías vocales complejas, un gran riff, efectos casi imposibles para la tecnología de la época. Una propuesta desmesurada, un cóctel ecléctico nutrido por elementos que parecían confrontar entre sí, una amalgama imposible. La vocación épica se adivina desde el título. Aunque en Inglaterra sus fans la conocen con un apelativo, algo infrecuente con el nombre de un tema. La llaman Bo Rhap.
TE PUEDE INTERESAR: DISCOS PUBLICADOS UN 31 DE OCTUBRE:Lo que une esos elementos tan diferentes, lo que consigue aglutinarlos es la visión y la presencia de Freddie Mercury. “Freddie era una persona muy compleja: se mostraba frívolo y divertido en la superficie, pero ocultaba inseguridades y problemas. Nunca nos explicó la letra de Bohemian Rhapsody, pero creo que puso mucho de sí en esa canción”, aportó Brian May, otro de los hacedores de la mega obra de Queen.
Rock, balada, heavy, ópera, pop, rock progresivo, armonías vocales complejas, un gran riff, efectos casi imposibles para la tecnología de la época. Una propuesta desmesurada, un cóctel ecléctico nutrido por elementos que parecían confrontar entre sí, una amalgama imposible. La vocación épica se adivina desde el título. Aunque en Inglaterra sus fans la conocen con un apelativo, algo infrecuente con el nombre de un tema. La llaman Bo Rhap.
Lo que une esos elementos tan diferentes, lo que consigue aglutinarlos es la visión y la presencia de Freddie Mercury. “Freddie era una persona muy compleja: se mostraba frívolo y divertido en la superficie, pero ocultaba inseguridades y problemas. Nunca nos explicó la letra de Bohemian Rhapsody, pero creo que puso mucho de sí en esa canción”, aportó Brian May, otro de los hacedores de la mega obra de Queen.
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