Los últimos días de Taylor Hawkins como Foo Fighter
El legendario baterista lo dio todo por la banda que amaba, pero en los meses antes de que muriera en medio de una gira, Hawkins le dijo a varios amigos que “no podía seguir haciéndolo”
El 22 de marzo de 2022 fue un día nublado en Asunción, la capital de Paraguay. Las tormentas eléctricas habían arruinado el lugar donde se realizaría el festival Asunciónico, obligando a los Foo Fighters a cancelar su presentación de esa noche, pero el clima no fue un impedimento para que cientos de fans se congregaran a las afueras del Hotel Sheraton, donde el grupo se estaba quedando. Taylor Hawkins, el carismático baterista y cantante de la banda, conocido por sus presentaciones atléticas y su agilidad vocal sorprendente, se estaba paseando por el lobby cuando el sonido de una batería interpretando sus partes en ‘The Pretender’ y ‘Everlong’ resonó entre el bullicio. El sonido llamó su atención, así que decidió averiguar de donde provenía.
Entre la multitud, una pequeña de nueve años llamada Emma Sofía Peralta, quien agarró unas baquetas por primera vez a los siete, estaba sentada detrás de su batería cerca de una valla con la esperanza de captar la atención de sus héroes, Dave Grohl y Hawkins. “Ese día se iba a convertir en el peor de mi vida”, dice a través de Zoom, refiriéndose a la cancelación del concierto. “Y de repente se convirtió en el mejor”. Una vez afuera, el músico examinó la aglomeración en busca de la joven baterista. Después de dirigirse a los fans anunciando que los Foo Fighters probablemente regresarían a Asunción, posó para una fotografía con la niña, agachándose junto a ella y mostrando ese tipo de sonrisa cálida que lo había consolidado como uno de los bateristas más queridos en el rock. Pero varias de sus amistades le revelaron a ROLLING STONE que él estaba conflictuado por la gira; tres días más tarde había muerto por causas aún desconocidas.
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